La fe es la creencia, confianza o asentimiento de una persona en relación con algo o alguien y, como tal, se manifiesta por encima de la necesidad de poseer evidencias que demuestren la verdad de aquello en lo que se cree. La palabra proviene del latín fides, que significa ‘lealtad’, ‘fidelidad’. En la práctica religiosa, la fe es fundamental. En este contexto se denomina fe al conjunto de creencias de una religión, en cuyo caso es equivalente a doctrina. Todas las religiones requieren de la fe.
La fe, por otro lado, también es sinónimo de religión o culto: fe islámica, fe cristiana, fe judía. Una fe, finalmente, es también un documento que certifica la verdad de algo y que solo puede ser emitido por funcionarios públicos debidamente autorizados: fe de soltería, fe de vida.
Fe en el cristianismo
En la fe se cimenta la creencia en la revelación de Dios propuesta por la Iglesia cristiana. En el cristianismo la fe es la principal de las tres virtudes teologales. Las otras dos virtudes teologales son la esperanza y la caridad.
Por medio de la fe la persona logra creer en la verdad revelada, esto es, en Jesús como el Mesías, Hijo de Dios. esta fe infunde los sentimientos de esperanza y caridad.
Se entiende también que la fe es un don que ha sido infundido en la persona por medio del Espíritu Santo. Ella conduce a la relación con Dios.
Esto implica que la fe en el cristianismo no se limita apenas a aceptar por válida la doctrina, sino por vivir de acuerdo a las enseñanzas.
Fe en la Biblia (frases bíblicas sobre la fe)
La fe es definida en el Nuevo Testamento como "la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven" (Heb 11, 1).
Así, tener fe en Dios es creer en su existencia, su omnipotencia, omnipresencia y omnisciencia; es también creer en su Palabra y las enseñanzas de Jesucristo, transmitidas por medio de la Biblia.
- Antiguo Testamento:
- Por eso, así habla el Señor: Miren que yo pongo una piedra en Sión, una piedra a toda prueba, una piedra angular, escogida, bien cimentada: el que tenga fe no vacilará. Is 28, 16.
- Tus testimonios, Señor, son dignos de fe, la santidad embellece tu Casa a lo largo de los tiempos. Sal 93, 5.
- Que nunca te abandonen la buena fe y la lealtad: átalas a tu cuello. Escríbelas sobre la tabla de tu corazón, y encontrarás favor y aprobación a los ojos de Dios y de los hombres. Prov 3, 3-4.
- Nuevo Testamento:
- Él les respondió: «¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?». Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma. Mt, 8, 26.
- Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados». Mt 9, 2.
- Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: «Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado». Y desde ese instante la mujer quedó curada. Mt 9, 22.
Características de la fe
- Se recibe como una gracia o un don;
- Es un acto humano que no se riñe ni con la libertad individual ni con la dignidad del ser;
- Se entiende que la inteligencia y la voluntad humana cooperan con la fe
Importancia de la fe
Muchos se preguntan para qué sirve la fe y cuál es su importancia. Lo primero es comprender que la fe es un valor protagónico en la vida humana, y no solo en relación con los sistemas de creencias religiosas.
Desde el punto de vista antropológico, la fe puede comprenderse como la confianza que se deposita en alguien para que se haga digno de esa fe.
Vista así, la fe es el principio mediante el cual el ser humano establece relaciones con otros, sea que se trate de otros seres humanos o de una entidad superior.
La fe es el principio de toda relación interpersonal. Y de hecho, la aplicamos más de lo que creemos. Cuando al conocer a alguien nos dice su nombre, edad y oficio, "damos fe" a sus palabra, a lo que esa persona revela de sí misma, a partir de lo cual se establece una relación.




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